Capítulo 1. Lemnar


Capítulo 1. Lemnar.
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Cuenta la historia que más allá de la Galaxia tal como la conocemos, más allá de la Via Lactea existe Lemnar. Un mundo totalmente diferente al nuestro, ese mundo posee sitios aún si explorar por los habitantes de él mismo. Este mundo poseía miles y miles de razas de animales, incluso de personas entre los cuales destacaban los Altos Elfos, destacados por su gran belleza y unos dones impresionantes, que a veces eran utilizados para corromper tal mundo, así como los Humanos, tal como los conocemos, humanos simples, de carne y hueso como todo lo demás pero, estos humanos no eran exactamente igual que nosotros, ellos también poseían dichos dones para bien o para mal.

Cuenta la historia de Lemnar que durante los siglos y siglos de vida, muchas veces el mal acechaba en la luz y se avecinaban épocas de corrupción, de mal, de muerte, de esclavitud…
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Lemnar se dividía en 2 continentes gigantescos, los cuales separaba un mar enorme. El continente que se hallaba en el Este del mundo se llamaba: Aranel y el continente del Oeste: Lessien.
En Lessien reinaban los Humanos, estos cuando colonizaron Lessien no sabían que aquello poseía tanto poder, que podías hacer todo cuanto quisieses siempre que fueses amigo de la naturaleza, pero el rey Goldor, en cuanto pisó aquellas tierras, lo primero  que hizo fue talar y talar árboles destruyendo todo, los Altos Elfos que habitaban Lessien tuvieron que refugiarse en las islas del alrededor, Goldor estuvo a escasos minutos de atraparlos pero el mar enfureció y tras él los Altos Elfos desaparecieron.
Sin embargo a los Humanos se unieron más razas que habitaban en Lessien en paz con las montañas: los Enanos y los Gnomos. Estos tenían un conocimiento avanzado de la Ingeniería y de la Ciencia de Lemnar, lo cual era un punto a favor contra los Altos Elfos.
En Aranel reinaban los Altos Elfos, que amaban la naturaleza, se fusionaban con ella y vivían en ella. Las pocas ciudades que se construían siempre se hacían entre los bosques, montañas y ríos, puesto que la naturaleza en Aranel estaba viva. Ninde la reina Elfa vivía en los valles, montañas y bosques, no tenía casa fija puesto que desde que Goldor robaba la energía vital de la naturaleza Aranel se debilitaba y su única esperanza era Ninde.
Sin ser menos los Elfos también consiguieron aliados para aumentar la barrera que protegía Aranel y aumentar la fuerza de la naturaleza: los Arcanos, eran seres que habitaban en las islas que rodeaban Lessien y Aranel, vivían en paz con la naturaleza y esta les bendecía con unos extraños poderes que les permitían ver más allá de Aranel. También poseían un poder de sanación que podía utilizarse para sanar Elfos, Arcanos e incluso en grandes cantidades a reforzar la barrera y ayudar a la naturaleza en su lucha.
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Nada de esto se podía comparar con lo que el futuro les depararía…Mientras el tiempo pasaba, los Humanos y Altos Elfos se preparaban para lo que podía dar lugar a una guerra, la primera guerra en Lemnar.
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Por una parte los Altos Elfos se dedicaban a formar tropas y fomentar en sus habitantes el conocimiento de la magia, la espada y la sanación, y por otra a reclutar más habitantes, puesto que los Humanos los superaban en grupo, Ninde, la reina Elfa creía que los Humanos poseían los mismos niveles de cultura mágica y sanadora, pero se equivocaba, en realidad los Humanos y sus aliados se dedicaban a la construcción de inmensas murallas para fortificar los límites de sus tierras y así poder una vez seguros preparar la batalla, Goldor, el rey Humano sabía lo que los Elfos poseían y ellos debían intentar alcanzar esos poderes para aquello solo necesitaban lo que nadie había osado hacer en Lemnar nunca, adentrarse en las mismísimas profundidades del continente con la esperanza de encontrar una leyenda:
La Dinastía Anárion fue en el pasado no muy lejano de Lemnar, un grupo de Altos Elfos que se dedicaron a corromper la magia ancestral que poseían para extraer de ella la oscuridad y, crear la Magia Negra para dominar Lemnar.
La Dinastia Anárion fue en su momento capaz de controlar totalmente Lemnar hasta los inicios de el reinado de la reina Ninde, que erradicó por completo aquella magia y desterrándolos a las profundidades de Lemnar. Ninde creó que todo había acabado pero, los Humanos consiguieron echar por la borda todos los esfuerzos de Ninde y su gente… Despertando así a Erestor, que fue años atrás el guía y líder de la Dinastia Anárion.
Estos se ofrecieron a darles el conocimiento de la Magia Negra a cambio de que fuera Erestor quien matase cruel y lentamente a Ninde cuando llegase el momento, los Humanos aceptaron y convivieron con ellos.
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La reina de los Arcanos, Helen, buena amiga de Ninde, utilizó gran parte de su poder de ver más allá de Aranel para observar a los Humanos y sus nuevos reclutas.
En cuanto Erestor se percató de tal observación se introdujo en ella, llegando hasta Helen y robándole parte de su energía vital, dejándola inconsciente, sumida en un sueño eterno a simple vista.
Ninde hizo todo lo posible por recuperar la energía vital de Helen pero, no pudo hacer más que averiguar la causa y, con el miedo en el cuerpo Ninde decidió mantenerlo en secreto con la excusa de que Helen había partido a Lessien en secreto, cuando en realidad se encontraba más a la vista de lo que nadie se hubiese podido imaginar, Ninde sacrificó una pequeñísima parte de su energía vital para dejarla fusionada con el árbol más antiguo  de Aranel, el cual Ninde decidió incluir en su pequeño palacio como parte de un pequeño jardín para que nadie ni nada pudiese dañar aún más la vida de Helen. Ninde juró a la diosa naturaleza que vengaría y repondría Lemnar con su propia vida si era necesario.
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